Primero revisan mi perfil y experiencia para ver si encajo en el puesto. Luego, me pueden llamar para una breve entrevista inicial, por teléfono o en persona, donde confirman mis horarios disponibles y me preguntan por qué quiero el trabajo.
Después viene la entrevista principal. Ahí me preguntan sobre mi experiencia previa, cómo manejo el trabajo en caja y cómo reaccionaría ante situaciones con clientes. También revisan mi disponibilidad para turnos y fines de semana.
A veces, me pueden pedir que haga una prueba práctica, simulando el uso de la caja y el trato con clientes para ver cómo me desempeño.
Al final, me dan la oportunidad de hacer mis propias preguntas sobre el trabajo y me explican los próximos pasos. Luego, solo queda esperar que me contacten con la decisión final y, si todo va bien, me explican cómo empezar.