El proceso de selección se extendió durante cuatro meses y, al día de hoy, continúo sin recibir una respuesta por parte del equipo. Considero que este proceso de duración desmedida refleja una falta de respeto y consideración hacia los candidatos, especialmente luego de haber participado de todas las etapas de entrevistas.
A lo largo del mismo, recibí reiteradas excusas que evitaron brindar una definición concreta, lo cual deja en evidencia una gestión poco clara y desorganizada. Esta experiencia no solo resultó frustrante, sino que también anticipa lo que podría ser una mala decisión profesional al considerar sumarse a un equipo con estas prácticas.
El proceso constó de cuatro entrevistas y cada una ellas tuvo una duración aproximada de una hora.
No recomiendo participar en sus procesos de selección: el manejo del tiempo del candidato es deficiente y poco profesional.