Falta de coherencia entre los valores que se comunican y algunas decisiones internas, especialmente en contextos crÃticos.
• Gestión humana reactiva más que preventiva; el bienestar del equipo no siempre es prioritario en momentos clave.
• Comunicación interna inconsistente en situaciones sensibles, lo que genera desgaste emocional y pérdida de confianza.
• La gestión de reputación interna y externa podrÃa alinearse mejor con principios éticos y de cuidado hacia las personas.